El sudoeste bonaerense sufrió un duro golpe económico tras la confirmación del cese definitivo de operaciones de Papelera del Sur en Tornquist. La medida, anunciada de manera sorpresiva por directivos de Interpack a los representantes del gremio papelero en Bahía Blanca, deja sin empleo a unas 160 personas —entre operarios de convenio y personal fuera de régimen— y paraliza una fábrica emblemática con más de seis décadas de historia en la región. Las autoridades locales salieron rápidamente a solidarizarse con los damnificados y a advertir sobre la crisis que afronta la industria nacional.
La decisión empresaria llegó como la crónica de un desenlace anunciado pero doloroso. La planta ya arrastraba un esquema de trabajo reducido, suspensiones con recortes salariales del 30% y una progresiva baja de personal. Desde la firma argumentaron que la antigüedad del equipamiento imposibilitaba competir contra la cartulina importada que ingresa al mercado interno a menores costos y en grandes volúmenes. Con la persiana baja desde esta semana, la prioridad de los directivos pasa por completar las indemnizaciones antes de fin de mes, aunque entre los operarios domina la angustia sobre cómo sostener sus hogares a partir de diciembre.
El impacto social promete extenderse mucho más allá de los portones de la fábrica. La interrupción de la actividad afectará de forma directa a camioneros, contratistas y proveedores de servicios, además de golpear de lleno a los comercios de cercanía por la abrupta caída de los sueldos que mes a mes se volcaban a la economía local. Frente a este panorama, el personal planea reunirse en asamblea para evaluar medidas de fuerza u organizativas, mientras el gremio reconoció el desconcierto que dejó una reunión a la que asistieron sin conocer previamente el temario.
Desde el ámbito político, el municipio conducido por la intendenta Estefanía Bordoni emitió un duro comunicado en repudio al Grupo HZ. El Ejecutivo comunal remarcó que el cierre impacta de lleno en el tejido productivo del distrito y vinculó el desenlace al contexto de recesión e apertura de importaciones que atraviesa el sector bajo las políticas del Gobierno nacional. Con este escenario, Tornquist enfrenta ahora el reto de contener laboralmente a decenas de vecinos y mitigar el agujero económico que deja la salida de uno de sus motores históricos.